10/08/2011 18:32
| Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar.
Nunca perseguí la gloria, ni dejar en la memoria de los hombres mi canción; yo amo los mundos sutiles, ingrávidos y gentiles como pompas de jabón. Me gusta verlos pintarse de sol y grana, volar bajo el cielo azul, temblar súbitamente y quebrarse.
Nunca perseguí la gloria...
Caminante, son tus huellas el camino, y nada más; caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar.
Hace algún tiempo, en ese lugar donde hoy los bosques se visten de espinos, se oyó la voz de un poeta gritar: caminante, no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso.
Murió el poeta lejos del hogar, le cubre el polvo de un país vecino. Al alejarse le vieron llorar, caminante, no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso.
Cuando el jilguero no puede cantar, cuando el poeta es un peregrino, cuando de nada nos sirve rezar, caminante, no hay camino, se hace camino al andar, golpe a golpe, verso a verso.
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