Aquí, estoy, buscando la manera de encontrar (me). Mi brújula se ha estropeado. Creo que, como yo, también ha perdido el norte.
Aquí estoy, buscando la manera de encontrar (te). Los mensajes que escribo se pierden en un laberinto llamado olvido, incapaces de llegar a su destino. Siempre regresan porque, según dicen, “allí no hay ningún buzón.”
Aquí estoy, buscando la manera de encontrar (nos). Hazme señales de humo, dibújame un mapa, envíame una estrella que me guíe.
Mientras tanto, seguiré arreglando mi brújula. Seguiré escribiendo mensajes. Seguiré esperando que, algún día, lleguen a tu bu(cora)zón.